El futuro del trabajo

El Futuro del Trabajo

El tipo de trabajo que tenían nuestros padres no se parece mucho al que tendrán nuestros hijos, pero si ya tienes trayectoria profesional, puedes mirar atrás y comprobar que los cambios ya están presentes o los vivirás en tu futuro inmediato.

El entorno de trabajo

La oficina-cubículo deja paso a espacios abiertos, los puestos fijos a mesas nómadas, el gris al multicolor, el vending de máquina a la cocina saludable… Se dice que la tendencia viene de Silicon Valley, marcado por una generación que quería extender la experiencia del campus universitario a la vida laboral. Hoy es un argumento clave para atraer nuevos talentos.

El lugar de trabajo

Con las herramientas de telecomunicación y costes actuales, el teletrabajo es una realidad aceptada y a menudo provocada por las empresas. La proliferación de espacios de trabajo compartidos “coworking” responde a una necesidad intermedia, consiguiendo la experiencia de un entorno moderno, pero accesible para pequeños equipos, freelances y trabajadores en remoto.

Las relaciones laborales

Para las anteriores generaciones, “estar colocado” tenía un significado laboral, es decir tener un trabajo para casi toda la vida. Esa promesa de estabilidad, la sociedad de consumo y la hipoteca de turno, ha condicionado el estilo de vida del trabajador y su dependencia laboral.

Con la economía compartida con menos ataduras de hipoteca o geografía, las actuales generaciones desencadenan esfuerzos de retención del talento nunca visto hasta ahora. Las empresas canalizan sus valores desde la cultura de empresa así como el sentimiento de comunidad y pertenencia al equipo.

La libertad del trabajo

Con la optimización de procesos, la gestión de recursos humanos por puesto deja paso a la gestión por tareas y objetivos alcanzados. La consecuencia natural es la libertad de horarios, pero si estas tareas se engloban en proyectos o misiones, entendemos mejor el auge de recurrir a trabajadores freelance como solución óptima y flexible. Por otra parte, una nueva generación de profesionales (jóvenes y seniors) valoran también la libertad de elegir proyectos para adaptarse a un nuevo equilibrio entre vida personal y trabajo.

Las máquinas pensantes:

La aparición de máquinas y robots que se hacen cargo de las tareas manuales y repetitivas, ya cambió el panorama del mercado laboral para obreros y operarios desde la revolución industrial hasta nuestros días. Hoy vemos cómo algoritmos que mejoran constantemente (machine learning y la incipiente inteligencia artificial), van remodelando también los puestos relacionados con tareas intelectuales. Es una simple cuestión de tiempo que el trabajo que has hecho hoy, lo pueda hacer una máquina. La capacidad de adaptación del profesional es más que nunca necesaria.

La finalidad del trabajo:

Trabajar para vivir o vivir para trabajar. Los workaholics lo tienen claro, sin embargo el consenso en occidente tiende a la conciliación con políticas de salario mínimo e incluso de renta mínima que probablemente esté conectado con la evolución de esas máquinas pensantes. Además la evolución tecnológica debería con el tiempo reducir costes de bienes y servicios. Quiero pensar que este futuro se parece bastante al que imaginó Gene Roddenberry, en el que los humanos del siglo 23, una vez que todas las necesidades básicas queden cubiertas, nos dedicaremos a la exploración y a vivir una larga y próspera vida...

Más allá de estas referencias de ciencia ficción, es apasionante vivir esta evolución del trabajo y su conexión con la condición humana y los valores de superación, exploración y adaptación. Esta semana estuve recopilando alguna reflexión sobre la actualidad del trabajo del futuro... 

 

#FutureOfWork

Pedro Sánchez Pernia @PedroSP
Monday, June 19, 2017 - 12:45pm